En los pasillos de cualquier facultad de nuestra Universidad Nacional de Tucumán, puede verse en los lugares más insólitos, anuncios sobre la venta de apuntes, libros, alquiler de departamentos. La mayoría de ellos fotocopias de libros, aunque también libros, de tercera o quinta mano. El sistema de fotocopiado, criticado por algunos pedagogos y denostado totalmente por los defensores del derecho de autor; permitió a muchos poder estudiar y llegar a fin de mes con los números de su economía doméstica en positivo.

Caminando por la zona de la facultad de medicina y pegado sobre el tronco, de un magnífico tarco, el anuncio inesperado: vendo cráneo. El futuro doctor o doctora, cansado de hacer de Hamlet, quiere ya pensar en otro tema. Viene a mi recuerdo la milonga de Jorge Luis Borges, relacionándola con el difunto que prestó su cráneo para el estudio: "me gustaría saber / cómo habrá sido aquel hombre" , o mujer obviamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario