viernes, 20 de junio de 2008

Llega el circo


En los tiempos de internet y video juegos, el circo sigue teniendo su público. La magia que transmiten los espectáculos circenses, sigue despertando el interés de grandes y chicos. Es invierno en Tucumán y llegan los circos. Imposible pensar estar en la carpa, los días verano, con temperaturas de 40º. Carros con caballos, tigres, leones y algún otro animal exótico, forman parte de la logística que se mueve a su alrededor. En los pueblos del interior, la vida cotidiana se altera, es la noticia que se comenta mientras las vecinas barren la vereda o esperan en la compra del pan. En esta gran ciudad, quizás pasa más desapercibido, pero para eso está el "avión radial" anunciando los días, hora y lugar de las funciones. Siempre me gustaron las piernas torneadas de las trapecistas, la elasticidad del "hombre de goma" y la locura de los motociclistas del "globo de la muerte". Creo, que los cuatro o cinco que se encierran en un globo metálico y comienzan a cruzarse con sus motos desenfrenadamente, no están en su sano juicio. Pena siento por esos animales encerrados, mucho más si son viejos, esos tigres que perezosamente salen de sus jaulas a cumplir con su trabajo. Soñaba y creo que aún lo sueño, en adquirir esa destreza para subir y bajar de los caballos en movimiento. ¿Será por eso, que me quedé varios minutos, contemplando, como numerosos trabajadores tiraban de las piolas y la carpa se levantaba lentamente, en la tarde tucumana?

Se levanta la carpa en Mate de Luna al 1.900

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